I´m Back

Pues eso. El próximo lunes 1 de Febrero vuelve EVASION O VICTORIA  a La General Tv.

Sí, sí lo que oís. Con la Tdt debajo del brazo, han decidido que nos encarguemos del programa de deportes en esta televisión el núcleo del equipo que lo hizo en la anterior etapa (hasta júnio).

Del programa poco os voy a contar, solo deciros que va a durar una hora, en vez de media que era lo que duraba antes y que va a tener unos contertulios de postín. Vais a disfrutar un montón. Ya veréis.

Así que como dijo Jordan cuando volvió (mandó un teletipo a todas las agencias con solo estas siglas): I´m Back.


En la unión de Cuidados Intensivos

Para explicar las cosas se puede utilizar o bien el corazón o bien la cabeza. Decir corazón y cabeza significa decir blanco o negro, Madrid o Barça, coca cola o Pepsi, o incluso Belén Esteban o Campanario. Pues en esa disyuntiva se encuentra un servidor desde ayer por la tarde, bueno incluso casi casi desde que nació, porque después de empatar contra un equipo como el Xerez, colista, con los fichajes y frente a diez tienes dos soluciones: o romper el abono o dejarlo como está, y si lo dejas como está; o bien optas por explicar la situación actual con el órgano superior o bien lo haces con el de la víscera.

Si el de arriba manda, los datos son irrefutables y las esperanzas prácticamente nulas. Porque a falta de un partido para acabar la primera vuelta el equipo tiene 14 puntos. De los 19 que vendrán en la segunda los resultados deben de cambiar y convertirse en 7 victorias, 7 empates y 5 derrotas.

Si por el contrario a usted le puede la pasión y el corazón manda sobre todo. Es probable que un hálito de esperanza le quede todavía a esos pulmones que respiran zaragocismo desde que usted se levanta hasta que se acuesta.

Si me van a pedir opinión a mí, les diré que nunca he sido del músculo corazón. Pero a pesar de transmitirnos espejismos de la realidad, de darnos falsas expectativas la mayoría de las veces y de no ser capaz de observar la vida con objetividad es para bien o para mal el órgano que nos sujeta a ella. Así que, no queda otra que dejarnos invadir por el corazón.

Y como decía la canción un servidor tiene un pobre corazón que le mantiene con vida, pero a la postre un pobre corazón donde todavía se ve la luz encendida.

Fran Echeve


Sin antídoto conocido

Buenas tardes

El fútbol ha sido casi siempre atacado por algunos  intelectuales y endiosado por el pueblo llano. Los primeros, han manifestado en numerosas ocasiones que no es más que un proceso de alienación de los problemas mundiales: en no pocas tertulias políticas los que allí hablan se jactan de no entender el porqué del endiosamiento de este deporte.

Pues uno viendo ayer al atlético de Madrid lo que todavía no acaba de comprender  es como aun hay gente que piensa que el fútbol es un deporte sin más. Progresivamente el fútbol, nos guste o no, ha acabado siendo parte de la cultura de este siglo veinte en el mundo, en Europa y sobre todo en España.

Ayer el Atleti pasó como pasa siempre el atlético de Madrid. Porque es ese tipo de equipo, o de persona, que acaba cayéndote simpático, simple y llanamente porque te identificas con la aflicción que suele invadirle. Empatizas y nos sabes la razón, pero como les digo aquí, el intelecto no sirve de nada. El Zaragoza que forma parte de ese club de equipos en los que sufrir es parte del código genético con el Atleti, el valencia o el Betis echaría de menos ayer las emociones coperas. Por que, probablemente, esos tertulianos intelectuales sentados en su estudio todavía no hayan alcanzado a descubrir que el fútbol se llega a comprender solo con el corazón y sentirse solo con las emociones. Forma parte de ese grupo de cosas que solo las captamos por lo sentidos, como el arte, una puesta de sol, la música o un buen paisaje.

Todo esto no hay que entenderlo, solo vivirlo, sentirlo y disfrutarlo. Aunque viendo ayer al atlético de Madrid o siendo aficionado del Zaragoza, el fútbol no se disfruta, más bien se padece y se sufre.

Pero que se le va a hacer,  así son los sentimientos, que como no tienen explicación posible tampoco hay medicamento.

Fran  Echeve


Nuestro Xerez

El fútbol como la vida suele ser caprichoso por antonomasia y decidir cosas aleatoriamente sin saber muy bien la explicación. Unos dirán que es azar otros que la divina providencia. Sea cual fuere, el caso es que el año pasado y jugándose el Zaragoza el ascenso en Xerez donde ganó 1-2 con dos goles de Jorge López, un servidor tenía la sensación de que nunca más nos íbamos a volver a enfrentar en igualdad de condiciones. 9 meses más tarde estamos otra vez juntos… y más iguales, en lo malo, que nunca en toda la historia. Hace 9 meses los dos estábamos en la zona roja de la clasificación. Ahora también, lo que ocurre es que fue disputa por pulsar una tecla en al que ponía ascenso y ahora el color rojo es de descenso.

El domingo que viene el Zaragoza disputa un partido que seguramente no saldrá en los resúmenes de la liga de las televisiones más allá de 20 o 30 segundos y que al equipo blanquillo le pueden suponer el devenir de toda una liga…quien sabe si de toda una vida. Porque si el Zaragoza el domingo no gana, la sensación que habrá en el ambiente es que estaremos en segunda, porque si no derrotas al colista ¿a quién le vas a ganar? Y si el año que viene el equipo se encuentra en el infierno ¿sobreviviría o desaparecería?

Todos en nuestras vidas tenemos partidos del Xerez particulares. Duelos que si no los conseguimos sacar adelante pueden tener unas consecuencias devastadoras. Y si los sacamos, seguramente casi nadie se de cuenta y lo que para nosotros es una gran batalla, para alguien que nos conoce de lejos  no será más que un comentario breve, de no más de 20 o 30 segundos probablemente.

Estando en crisis, la vida se complica para todos nosotros. Pero si hacemos lo que hay que hacer, si somos gente de provecho, si encaramos la vida como hay que hacerlo, si nunca le perdemos la cara a nada, si tenemos –y perdónenme- las pelotas bien puestas, si queremos salir adelante y seguir vivos, nos miraremos al espejo y tendremos la convicción de sacar lo que sea , adelante. En definitiva, ganarle a nuestro Xerez particular: que en su caso o en el de un servidor puede ser una enfermedad, esa novia o novio, esos padres, este hermano o aquella hermana, esa falta de trabajo, una carrera, una desilusión…

El domingo el Zaragoza se juega algo más que tres puntos. Se juega el demostrarnos a todos que se puede seguir confiando en él. Pero tendrá que mirarse antes en el espejo…atarse los machos, y demostrarse, antes que a nosotros, que puede confiar en él mismo.

Porque al final, la vida y el fútbol no se diferencian tanto. Al final, todo es cuestión de un partido, todo es cuestión de un Xerez.

Fran Echeve