13 Enero 2010 – 14:56 | by evasion
El fútbol como la vida suele ser caprichoso por antonomasia y decidir cosas aleatoriamente sin saber muy bien la explicación. Unos dirán que es azar otros que la divina providencia. Sea cual fuere, el caso es que el año pasado y jugándose el Zaragoza el ascenso en Xerez donde ganó 1-2 con dos goles de Jorge López, un servidor tenía la sensación de que nunca más nos íbamos a volver a enfrentar en igualdad de condiciones. 9 meses más tarde estamos otra vez juntos… y más iguales, en lo malo, que nunca en toda la historia. Hace 9 meses los dos estábamos en la zona roja de la clasificación. Ahora también, lo que ocurre es que fue disputa por pulsar una tecla en al que ponía ascenso y ahora el color rojo es de descenso.
El domingo que viene el Zaragoza disputa un partido que seguramente no saldrá en los resúmenes de la liga de las televisiones más allá de 20 o 30 segundos y que al equipo blanquillo le pueden suponer el devenir de toda una liga…quien sabe si de toda una vida. Porque si el Zaragoza el domingo no gana, la sensación que habrá en el ambiente es que estaremos en segunda, porque si no derrotas al colista ¿a quién le vas a ganar? Y si el año que viene el equipo se encuentra en el infierno ¿sobreviviría o desaparecería?
Todos en nuestras vidas tenemos partidos del Xerez particulares. Duelos que si no los conseguimos sacar adelante pueden tener unas consecuencias devastadoras. Y si los sacamos, seguramente casi nadie se de cuenta y lo que para nosotros es una gran batalla, para alguien que nos conoce de lejos no será más que un comentario breve, de no más de 20 o 30 segundos probablemente.
Estando en crisis, la vida se complica para todos nosotros. Pero si hacemos lo que hay que hacer, si somos gente de provecho, si encaramos la vida como hay que hacerlo, si nunca le perdemos la cara a nada, si tenemos –y perdónenme- las pelotas bien puestas, si queremos salir adelante y seguir vivos, nos miraremos al espejo y tendremos la convicción de sacar lo que sea , adelante. En definitiva, ganarle a nuestro Xerez particular: que en su caso o en el de un servidor puede ser una enfermedad, esa novia o novio, esos padres, este hermano o aquella hermana, esa falta de trabajo, una carrera, una desilusión…
El domingo el Zaragoza se juega algo más que tres puntos. Se juega el demostrarnos a todos que se puede seguir confiando en él. Pero tendrá que mirarse antes en el espejo…atarse los machos, y demostrarse, antes que a nosotros, que puede confiar en él mismo.
Porque al final, la vida y el fútbol no se diferencian tanto. Al final, todo es cuestión de un partido, todo es cuestión de un Xerez.
Fran Echeve