Odiosas Comparaciones

El balonmano y el futbol, como todos sabéis, son dos deportes que guardan ciertas similitudes en nuestro país. A saber: ambos son deportes de conjunto, -olímpicos para más señas-, congregan una buena parte de aficionados cada fin de semana, y en ambas disciplinas España ha cosechado últimamente buenos resultados. En el segundo hemos sido recientemente campeones de Europa, y en el primero, lo fuimos del mundo, además de ser los vigentes medalla de bronce en la última cita olímpica.

 Además de estas pequeñas similitudes, guardan otras varias, entre ellas, y no menor, la de ser disciplinas en las que es necesaria la figura del entrenador, del “mister”, encargado de dirigir al equipo, y que en las buenas o en las malas acude a cada rueda de prensa a explicar las derrotas o a sacar pecho en las victorias.

 Zaragoza tiene la suerte de contar, además, con ambas disciplinas en la máxima competición, y por tanto, cuenta con dos entrenadores en la élite de ambos deportes.

Uno de ellos es Mariano Ortega, el entrenador del CAI Aragón. Como jugador fue campeón del Mundo con España en Túnez 2005, Subcampeón de Europa en Italia 1998 y Suiza 2006, y campeón de ASOBAL en 2004 entre otros méritos sin importancia.

El otro es Marcelino García Toral, entrenador del Real Zaragoza. En su palmarés como entrenador cuenta con una clasificación para la UEFA del Racing, una campaña aceptable con el Recreativo de Huelva, y un ascenso con el Real Zaragoza a primera división.

El pasado sábado, Mariano Ortega, que debuta este año en la ASOBAL como entrenador, cumplió su octavo partido en la máxima categoría. Firmó su séptima victoria, a la que añade un único empate. Mantiene invicto al CAI Aragón y la próxima semana se jugará el liderato con el Ciudad Real, actual campeón de liga y de Europa.

 El pasado domingo, Marcelino García Toral, uno de los entrenadores mejor pagados de la categoría, cumplió su octavo partido en la actual campaña de Primera División, donde ha conseguido dos victorias, dos empates, y cuatro derrotas. Entre ellas la que le encajó el Barcelona el mismo domingo por un humillante 6-1, tanto en el juego, en la actitud, como en el resultado.

 El pasado sábado, en rueda de Prensa, Mariano Ortega tras haber vencido el CAI a Alcobendas de manera apurada –un equipo de la parte baja-, reconoció “haberse liado con los cambios” y que “tenía que seguir aprendiendo como entrenador”.

La prensa en pleno congregada aplaudió su sinceridad y como siempre, celebró que el CAI tuviera un entrenador de la talla personal y profesional de Mariano.

 El pasado domingo, tras recibir el Real Zaragoza una paliza de esas que mandan a los aficionados blanquillos directamente a la cama sin pasar por la nevera; de esas que sufres toda la semana recibiendo la burla de esos clientes y amigos culés que nunca fallan a las finales de Copa a las que de vez en cuando llega el Zaragoza; de esas en definitiva que te molestan sobremanera, Marcelino García Toral se despachó con una rueda de prensa cargada de absurdas ironías que más sonaban a enfado adolescente que a explicación de quien cobra 400 kilos brutos anuales, y que a la prensa, a la afición, y a todo el mundo, molestó sobremanera. Sobre todo cuando ves a tu equipo y a tu entrenador han hecho el ridículo en un campo de fútbol.

Considerando que el caso de Mariano lo he visto repetirse en otros entrenadores que lo han sido todo en el balonmano, como Rafa Guijosa, Talant Dushjebaiev o Antonio Carlos Ortega… Y comprobando año tras año que contestaciones como las de Marcelino se repite en otros banquillos del futbol nacional, me pregunto si esto se debe a algún tipo de asignatura en el curso de entrenadores de estos últimos (no sé, tal vez “cómo hacer el ridículo en un banquillo” o “soberbia y vanidad, esas grandes virtudes”), o simplemente que el virus de la idiotez se propaga más rápidamente entre algunos colectivos, y el de entrenadores de fútbol es sin duda un grupo de riesgo.

 Otra explicación, amigos, no la encuentro…

 

             Eso sí, otro día, con más tiempo, jugaremos a las siete diferencias existentes entre los jugadores de fútbol y los de balonmano.

Esa comparación sí que es aún más odiosa….

SERGIO ESCOBEDO DEPRA


G-R-A-C-I-A-S

Bueno, no se me da muy bien esto…así que simplemente me remitiré a la entradilla del Blog. “Un blog tiene miles de agradecimientos” dice…pues ahí van los míos.

Hace un tiempo la radio me encargó que renovara las sintonías. Que eligiera música  y todo aquello que se escucha en un programa de radio que no sea la voz de los que la hacen. La tarea era complicada simplemente porque las sintonías que debían sonar no eran precisamente músicas que escuche mucho o de las que tenga un conocimiento muy extenso. Y creedme que es una tarea ardua si quieres que quede bien.

Por eso me puse en manos de gente que podían (y yo añadiría “que debían”) haberme mandado a la mierda, simplemente por la confianza que había. Gracias amigos. Os cuento esta historia porque quiero darles gracias públicamente y para que la gente que no conozca los entresijos de esta profesión y este mundo tan bonito sepa que muchas veces las cosas más complicadas te las soluciona la gente más sencilla.

Por eso gracias a : Juancho, Jaco, Nico y su “mira a ver si te pones las pilas con esto”,  Alberto López y sus canciones a lo Giorgi Dann ( no me sirvieron de mucho pero me descojoné de la risa) Lola y sus eternas disculpas, Clara y Bon Jovi (es el mismo pack, como Carlos “mi amol” Baute y Marta Sánchez), Ander-Buru-, Begoña y su lista que no era de la compra, mi brother Toño y canciones que por un día me sirvieron de algo, Antonio Ortego y las sintos para las tertulias sobre películas, Rocio y su “no sé lo típico”, nacho alfaro con su ya conocido “eres un brasas, pero mírate esto” y a Natalia por lisssta, la que me mandó, los links, y sus referencias en plan “mírate algo de esto”…bueno y a todos los que me dijeron algo y no recuerdo, me recomendaron alguna vez algún grupo o me emocioné escuchando un tema que antes me habían presentado con un “te gustará” acompañado de una mirada sincera.

A los que perdísteis minutos leyendo mis correos de SOS, a los que me preguntásteis cada vez que me veíais si me había servido algo, a los que alguna vez habéis enchufado la radio para escuchar a unos locos y a los que hacéis algo solo por el hecho de ser amigos, más que amigos o simplemente por conocerme.

El lunes comienza también VUESTRO programa de radio.

Gracias. Podrá parecer que las doy de una manera pública. Pues en esta ocasión son las Gra…cias… más susurradas, íntimas y acompañadas de un guiño cómplice que puede dar un servidor.


Aquel Zaragoza-Racing

En vísperas de una nueva jornada de liga, coincidiendo con la visita del equipo cántabro, me viene a la cabeza aquel Real Zaragoza-Racing de Santander de la temporada 1982-1983 disputado en el municipal de la Romareda.

Aquel Real Zaragoza terminó sexto en la tabla con 40 puntos, en puertas de una participación en la Copa de la UEFA que al final no se consumó. El Racing, por su parte, terminó con sus huesos en la segunda división como farolillo rojo, acompañando en su viaje al infierno al Celta de Vigo y a Las Palmas. La gloria se fue a orillas del Nervión, donde el Athletic de Bilbao sacó la gabarra por la ría festejando el campeonato de liga.

El partido que os recuerdo, terminó con un escandaloso 7-2 a favor de los nuestros, en un equipo entrenado por Leo Beenhakker en el que jugaban un tal Juan Señor, un tal Jorge Valdano, un tal Beto Barbas –hoy flamante entrenador de Independiente de Avellaneda-, un jovencísimo Pedro Herrera o un delantero paraguayo espigado que se quedó a las puertas del pichichi, y que se llamaba Raúl Amarilla. La corona de máximo artillero se la arrebató el radiofónico (¿?) Poli Rincón, con veinte goles, uno más que Amarilla, y tres más que Valdano, que finalmente fue cuarto.

El partido que os cuento fue un monólogo zaragocista, un deleite para los que llevamos al Zaragoza en el corazón (amén). Recordando aquella alineación, aún me pregunto cómo es posible que el Zaragoza no quedara más arriba aquella temporada.

Sin embargo, lo que más recuerdo de aquel partido no fueron los remates de Amarilla, ni la genialidad de Barbas, ni la sobriedad de Pedro Herrera… Aquel partido lo recuerdo porque fue el primero que mi padre me llevó a la Romareda, con diez años… La cara de ilusión de un padre que lleva al futbol a un hijo por primera vez, y que observa que su unigénito no se ha echado al monte del madridismo, sino que sigue la recta fe del que profesa el zaragocismo no tiene precio.

Posteriormente comprendí que no todos los partidos terminan con goleada, y que a veces el Racing se queda en primera y el que baja es el Zaragoza… Pero que me quiten lo bailao. Mi debut en la Romareda fue con un 7-2, con dos narices… ¿Alguien da más?

Gracias papá por meterme el veneno del zaragocismo en las venas. Hoy yo lo disfruto más que tú, pero cuando vemos un partido juntos, aún recuerdo aquel padre que llevaba a su hijo a la Romareda hace 26 años con la esperanza de que su equipo ganara, y así fue. Aún nos quedan muchas victorias zaragocistas que celebrar juntos.

 Otro día si queréis os cuento mi primer partido en el Bernabeu siguiendo al Zaragoza… Una pista: fue un 5 de diciembre de 1999… Pero eso será otro día…

SERGIO ESCOBEDO DEPRA


La noticia reza así…

Un club de fútbol de musulmanes se niega a jugar contra otro de homosexuales en París

Un equipo que se define como de musulmanes practicantes, el Créteil Bébel, se negó este fin de semana a jugar contra otro creado hace seis años para combatir la homofobia en el fútbol, el París Foot Gay, y ahora podría ser expulsado del campeonato, la liga de aficionados, e incluso acusado en los tribunales.

Todo empezó el sábado con un correo electrónico recibido por el club homosexual del que debía ser su contrincante al día siguiente.

En el Créteil Bébel decía: “lo sentimos pero por lo que respecta al nombre de su equipo y conforme a los principios del nuestro, que es un equipo de musulmanes practicantes, no podemos jugar contra ustedes, ya que nuestras convicciones son, de lejos, más importantes que un simple partido de fútbol. Una vez más, perdón por haber avisado tan tarde”.

Da pena ver como elementos que elevan al ser humano y debieran ser unión entre personas como las religiones o el deporte (la cultura, el idioma, la música, el arte…) se utilizan para esto.

Hace unos cuantos años la selección Israelí y una selección de jugadores palestinos jugaron un partido para intentar llegar a la Paz en su tierra. Lo del resultado fue una vez más en el deporte, lo de menos.

Vamos hacia atrás.

FRAN ECHEVE


Trastorno Bipolar Ciclotímico

Cuando Fran Echeve me propuso escribir para el blog de Evasión o Victoria no dudé en aceptar la propuesta.

 No lo tuve tan claro a la hora de elegir el tema. El fútbol es tan fugaz, efímero y dinámico que un buen artículo puede perder sentido en apenas unos minutos. Demasiado aventurada era la idea de escribir acerca de la compleja  situación del Real Zaragoza. Por fin, me decido por tratar un tema más general pero no por ello menos interesante, la bipolaridad de la liga española.

 No cabe duda que la “teoría de la bipolaridad de la liga” parece que tenía mas sentido hace un par de días, antes de la derrota del Real Madrid en Sevilla.

Dicha teoría sigue patente, lo que sí confirma es que el Sevilla va a ser el único capaz de seguir el ritmo de los grandes y no va a quedar a una distancia de puntos insultante.

 La fuerte inversión de Florentino Pérez para rearmar al Madrid y la continuidad en el bloque del triplete en el Barça, al que se le añade la figura estelar de Ibrahimovic, han confirmado las previsiones acerca de la gran superioridad de los dos grandes clubes españoles como candidatos obligados a ganar la Liga. Lo que supone un trastorno en los planes de equipos que a priori aspiran a todo como el Atlético, el Villarreal o el propio Sevilla, un trastorno bipolar.

Con lo de ciclotímico no pretendo referirme a que esta superioridad va a durar un periodo de tiempo determinado si no todo lo contrario. Con ello quiero hacer referencia a que este año comienza un nuevo ciclo en nuestra liga, la liga de dos campeonatos, en la que la superioridad va a ser inmensa con respecto a otros años en lo que a puntos refiere, ya que en cuanto al título liguero no hay más que remitirse a que de los últimos veinticinco campeonatos, el Madrid ha ganado once y el Barça diez.

Ante estos datos y esta reflexión surge una cuestión: ¿Todo esto es bueno o malo para liga? A nivel nacional no cabe duda que es más que negativo. A nivel internacional por fin podremos plantar cara al predominante imperio inglés de los últimos años. Y si la fortuna acompaña a los equipos españoles quien sabe… ¿Se imaginan una final de la Champions entre Barça y Madrid en el Bernabeú? ¿Suena bien no?

PABLO OBIS